LAS CONDICIONES DE LOS VIÑEDOS

Las vides europeas (Vitisvinífera L.), refugiadas en los viñedos más australes del mundo, reciben el aire puro, gélido, en ocasiones suave y en otras violento, del polo Sud o continente helado. Esta situación, que puede considerarse negativa para el éxito del cultivo, trae, sin embargo, factores favorables tales como el crecimiento dentro de una atmósfera no contaminada que por añadidura crea condiciones adversas al desarrollo de plagas y enfermedades, por lo que es posible pensar en cultivos y vinificación de productos orgánicos, posibilidad que nunca deberá dejarse de lado.

EFECTO DE CAPAS ENDURECIDAS DE SUELOS SOBRE EL POTENCIAL PRODUCTIVO DE VIÑEDOS EN PATAGONIA NORTE

En Aridisoles del Alto Valle de Río Negro, Argentina, se estudió el efecto de horizontes endurecidos sobre el potencial productivo de Vitis vinifera L., cultivares Merlot, Malbec y Cabernet Sauvignon. El trabajo se realizó durante la temporada 2002-2003 en 15,5 ha de viñedos. Se establecieron 61 sitios de muestreo.

En vid se determinaron: peso/baya, nº racimos/planta, peso/racimo, producción/planta, sólidos solubles, acidez titulable, pH del mosto y las relaciones hollejo/pulpa y ºBrix/peso baya. Se describieron los suelos midiéndose: tipo, espesor y profundidad de los horizontes, textura, resistencia a la penetración, profundidades de los moteados, a la grava y a la capa freática. Las variables edáficas fueron analizadas mediante componentes principales, explicando las 3 primeras el 67 % de la variabilidad. Esto permitió definir cinco grupos de suelos, establecer los valores medios de variables del suelo y cultivo para cada grupo, efectuándose un ANDEVA y una comparación de medias.

La producción disminuyó significativamente (P<0,05), manifestando una tendencia a tener una calidad diferenciada, cuando los suelos poseen a una profundidad de 35 cm o menos, horizontes Btn y/o Ckx, extremadamente duros, con espesores mayores a 32 cm y resistencia a la penetración mayor a 3 MPa. Estas características fueron observadas en la mayoría de Natrargides durinódicos y en Haplocalcides ácuicos durinódicos, obteniéndose para el cv. Merlot rendimientos de 5.645 y 5.775 kg ha-1, respectivamente. Niveles de producción mayores se obtuvieron sobre Natrargides ácuicos (12.524,6 kg ha-1) y Haplocambides durinódicos y típicos (12.891,7 kg ha-1). Similar comportamiento se observó en los otros cultivares.

CONCLUSIONES

La profundidad, el espesor y la resistencia a la penetración de los horizontes endurecidos afectaron el potencial productivo, con mayor influencia sobre los factores del rendimiento que sobre la calidad de los cultivares.

El nivel de producción de Merlot, Malbec y Cabernet Sauvignon fue bajo cuando los suelos poseen entre los 20 y 35 cm de profundidad horizontes extremadamente duros, Btn y/o Ckx, con espesores mayores a 33 cm y con valores de resistencia a la penetración superior a 3 MPa.

Rendimientos considerados medios a altos para esta región, se obtuvieron sobre suelos con horizontes Btn o Ckx a partir de los 35 y 44 cm de profundidad, respectivamente, con espesores inferiores a 25 cm y con valores de resistencia a la penetración cercanos a 2,6 MPa.

En Haplocambides durinódicos, con un mayor espesor del horizonte A y con un horizonte endurecido a mayor profundidad, especialmente en el cv. Malbec, se registró una menor calidad, reflejada por mayor tamaño de bayas, menor acumulación de sólidos solubles, menor relación hollejo/pulpa y ºBrix/peso de baya.

MUCHA INFO Y ESTE TRABAJO DESARROLLADO EN DETALLE EN EL SIGUIENTE LINK: http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0365-28072006000100008&script=sci_arttext

LAS CONDICIONES DE PATAGONIA

La Patagonia, ubicada en el extremo sur del continente americano, está constituida en su mayor parte por una gran meseta en la que se dibujan solitarios ríos, pequeños valles y montañas de mediana altura. Dentro de esta región encontramos rincones con suelos pedregosos y aluvionales que ofrecen condiciones inmejorables para la producción de vinos de alta calidad.

Allí el aire permanece puro y diáfano y reina un infinito silencio que sólo es interrumpido por los zumbidos de los vientos que la atraviesan de oeste a este, desde la Cordillera de los Andes hacia el Océano Atlántico, trasladando de un lugar a otro los misteriosos aromas de los arbustos y de los frutos silvestres.

Donde reina un clima frío y los veranos son bien definidos, con días muy largos, noches frescas y cortas y una gran amplitud térmica que llega a los 20° C, lo que favorece el proceso de maduración de la uva.

Las características del suelo y del clima en estas "tierras del viento" resultan óptimas para las vides. De esta manera las virtudes de las uvas se potencian permitiendo la obtención de vinos de personalidad auténtica y definida.

LAS BODEGAS DE LA PROVINCIA DE RIO NEGRO

Desde Peñas Blancas, en el límite con la provincia de La Pampa, hasta Viedma en el extremo este de la provincia, Río Negro tiene cerca de una treintena de bodegas para visitar.

Esta situación fue tenida en cuenta recientemente por el área de Turismo de la provincia, que en conjunto con su par neuquino está promocionando la “Ruta de las peras, las manzanas y los vinos”.

Con grandes carteles ubicados en distintos puntos de la ruta 22, los visitantes e incluso los locales, pueden conocer la ubicación de las distintas ciudades, donde existe disponibilidad de lugares para visitar y conocer.

La mayoría de las bodegas cuenta con horarios y días para que los visitantes puedan recorrer las instalaciones y conocer un poco más sobre esta producción, la historia y las vidas de quienes allí trabajan.

Incluso tendrán la posibilidad de degustar algunos de los productos que se elaboran, o saborear uvas de mesa.

La zona de mayor concentración de bodegas está en el área de General Roca, donde existen 10 empresas de este rubro, la siguen Fernández Oro con cinco bodegas, Regina con tres, y Mainqué con dos, contabilizando la recientemente instalada Noemía.
Si se inicia el recorrido por el extremo noroeste de la provincia, se puede visitar la bodega Cepa Roja de Sánchez Carrillo, ubicada en el kilómetro 14 de la ruta 316 en la localidad de Peñas Blancas; mientras que ya en dirección al Alto Valle, se pueden visitar las bodegas Riez Notaro, en la localidad de Villa Manzano, en la zona de Colonia Marengo; mientras que en Campo Grande se encuentra la bodega Luiz Dellanzo, en la chacra Lote 69.

Ya en Fernández Oro la oferta es mayor. Allí se encuentran la Bodegas y Viñedos Balila Juan Vagnoni, en la ruta provincial 65, Rafael Costantini en la chacra Lote 129, Emilio Genari en Colonia Lucina, Juan Suter en la chacra 122 y Juan Cavallin.

En Roca se puede visitar el Establecimiento Humberto Canale en la chacra 186; la Bodega y Viñedos Río Negro, en Rochdale 1.780; Verdecchia Hermanos en la chacra 201; la Bodega Estepa en la Finca La Antigua; la bodega Sucesión de Giustino Pecini e Hijos en Güemes 50; Domaine Vistalba en la ruta 22; Agrestis en la calle Gobernador Castello 1.800; las Chacras del Sol en Tronador 1.276, y la Bodegas y Viñedos Humberto Tronelli en la chacra 150.

En tanto en Mainqué se encuentra la Eduardo Podlesch en la chacra 341; y desde hace algunos meses se instaló la bodega Noemía de la Patagonia, en la zona próxima de la barda norte.

En Regina se encuentran las bodegas Favretto Hermanos, en la chacra 104; Luis Fedalto en la chacra 103 y Renato Vecchi en la calle Juan XXIII. En Valle Azul, sobre la ruta provincial 7 a pocos metros del puente que atraviesa el río Negro, se encuentra la bodega Noemía de la Patagonia.

Ya en el Valle Medio, se puede visitar las bodegas Valle Lindo en el Choele Choel, ubicada sobre la ruta provincial 250, y en Luis Beltrán la Cooperativa Agrícola Choele Choel, sobre la calle Guerrico al 290.

En Conesa, se encuentra otra de las bodegas rionegrinas. En este caso en el lote 3 de la Colonia San Juan, se encuentra Sucesión de Antonio Martín; y ya en la capital provincial sobre la ex ruta 756 está La Comarca, mientras que en la Isla Churlasquín se encuentra Henry Hermanos y Quiles.

De una punta a la otra se pueden visitar bodegas y chacras implantadas con vides, para conocer algo más de la producción vitivinícola y disfrutar de buenos vinos.

LAS UVAS DE LOS VINOS ZONALES

La zona del Alto Valle de Río Negro, siempre ha sido catalogada como una región muy especial para el cultivo de las uvas para vinificar, debido a clima especial, que mezcla días con temperaturas altas y noches frescas. Esta combinación hace que las uvas adquieran un carácter especial, el cual se traduce en la elaboración de los vinos.
En esta región la plantación de las vides, se dio al poco tiempo de que se inició la colonización de las tierras del Alto Valle.

Principalmente los productores cultivaban viñedos en aquellas áreas donde la calidad del suelo no reunía las condiciones ideales para la plantación de frutas de pepita y carozo.

Y si bien en esta zona se llegó a contar con una gran cantidad de hectáreas cultivadas con uvas para vinificar, en las últimas décadas del siglo pasado, muchas de estas plantaciones fueron erradicadas para dar paso al cultivo de otras variedades frutales.
Pese a esa gran erradicación, aún hoy existen algo más de 2.500 hectáreas plantadas y en producción con distintas variedades; entre ellas las uvas Malbec son las que reúnen mayor cantidad de superficie plantada, y luego le siguen otras variedades como Pinot Noir, el Syrah, Cavernet Sauvignon y Merlot, en lo que hace a las tintas, y que son la base de la producción vitivinícola.

La variedad Malbec, es originaria de Francia, y es la que mejor adaptación a tenido en la Argentina. Es por esto que la gran mayoría de los vinos reconocidos a nivel mundial de nuestro país y de nuestra zona están elaboradas con esta variedad.

La de mayor presencia en la zona es la variedad Malbec, aunque los bodegueros y productores ven como necesario un mejoramiento de las plantaciones existentes; a esto se suma la importante presencia de Pinot Noir, la cual también tiene una alta demanda y hoy no existe en la región, ni en otros puntos del país, importantes cantidad de hectáreas cultivadas.

Por las características especiales de esta zona -la amplitud térmica principalmente- arrojan como resultado la obtención de un muy buena uva para vinificar.

La variedad Pinot Noir, es otra de las que se adaptó de muy buena forma a los suelos y climas del Río Negro, y además de permitir elaborar vinos de calidad, también es muy utilizada para la elaboración de champán.

Esta variedad requiere muchos cuidados ya que su piel es muy delgada. Esto la hace frágil ante ciertas enfermedades y no se adapta a todos los climas; pero logra un excelente desarrollo en climas fríos, lo que la ha hecho una variedad de gran crecimiento en el Alto Valle de Río Negro.

VIDES EN RIO NEGRO:

Con una superficie cultivada de 4.630,39 hectáreas, distribuídos en 403,79 hectáreas de Uva de Mesa y 4.226,6 hectáreas de Vid para vinificar, la región ofrece excelentes cualidades para la producción de vinos finos destinados a atender no solo el mercado nacional sino también el mundial, como así también uva de mesa con un incipiente desarrollo.

El Vino de calidad es producido globalmente en zonas templadas y en valles irrigados con bajas precipitaciones, en general procede de vides plantadas entre los 30 y 50 grados de latitud norte y los 30 y 40 grados de latitud sur, en esta última posición se encuentra nuestra Provincia.

En los viñedos predominan las uvas finas tales como MALVECK, CABERNET, SAUVIGNON, MERLOT, RIESLING, SEMILLON, PEDRO GIMENENZ, MALVASIAS Y TORRONTES. La cosecha es procesada por cooperativas y/o por productores integrados o sea que cuentan con bodegas propias.

Los vinos cuentan en general con una buena acidez total natural, tenores alcohólicos que oscilan entre los 10,5 y 12,5 grados y dosis prudentes de glicerina que los hacen muy suaves. Respecto al color los blancos son amarillos verdosos y los de color reflejan una tonalidad intensa. Su aroma es varietal y se detecta fácilmente, ya que se elaboran a bajas temperaturas.- Los cepajes son en su gran mayoría de origen europeo y por tratarse de una región productora de frutas por excelencia carece de enfermedades criptogámicas.

De estas excelentes cepas se logran además vinos espumosos de calidad mediante la utilización del método Champenoise. A fines de febrero con la recolección de los frutos que dan la base a nuestros champagnes, provenientes de tres variedades como el Chenin, Semillón y Pinot Noir, comienza esta noble tarea con un suave prensado de los mostos, que puestos en vasijas inician espontáneamente la Primer fermentación, transformando el azúcar en alcohol y anhídrido carbónico.

Luego de unos meses, que sirven para dar claridad y estabilizar los vinos, se degustan y evalúan los distintos tipos, para dar lugar al cuveé (corte) verdadera obra de arte de la cual depende el complemente de las características del vino. En la Primavera la cuvée se embotella con el agregado de azúcar y fermentos (levaduras), operación de tirage, así comienza la toma de espuma y el vino lentamente se transforma en espumante. Las botellas estibadas acostadas se colocan en pupitres con los picos hacia abajo, así todos los días manos expertas giran cada una de las botellas para llevar las borras hasta el cuello.

Luego de 12 meses de cuidadosa obra de maduración culmina el último acto de este sagrado ritual: el degüello, las botellas se sumergen en una 1cla frigorífica a fin de hacer saltar el tapón de sedimento congelado, antes de colocar el corcho definitivo, se introduce en cada una de las botellas una pequeña cantidad de licor compuesto por azúcar y vino de los mejores años. La cantidad de licor trasformara a este exilir en Brut, Demi Sec y Dulce, luego un breve reposo la obra estará concluida para ser degustada por los más exigentes y exclusivos paladares.

Fuentes: Viñedos en Patagonia Argentina // www.bolsonweb.com // www.rionegro.com.ar // www.agraria.it // www.scielo.cl // INTA // Ministerio de Producción de Rio Negro // Ministerio de Producción de Neuquén